Uncategorized El Odio es una Sombra Negra y Alargada mayo 3, 2017

“El odio es una sombra negra y alargada. En muchos casos, ni siquiera quien la siente sabe de dónde viene. Es un arma de doble filo. Al tiempo que herimos al contrincante, nos herimos a nosotros mismos. Cuanto más grave es la herida que le infligimos , más grave es la nuestra. Puede llegar a ser fatal. Pero no es fácil librarse de él. El odio es muy peligroso, y una vez arraigado en nuestro corazón, extirparlo es una tarea titánica”

(Haruki Murakami en “El Pájaro que da Cuerda al Mundo”)

 

Cuando empecé a desarrollar la idea de Soy un Cerezo tomé la decisión de que el contenido publicado estaría alojado en el lado optimista y positivo de la vida.

Jamás pensé que uno de mis primeros artículos en ver la luz estaría relacionado con la palabra “odio”, pero la vida me vuelve a poner en un cara a cara con él y tuve que tomar otra decisión: le voy a meter el pecho hasta que se salga completamente de mi ser.

Me vi en la necesidad de dejar de trabajar.

Tuve que parar porque aunque mi mente estaba haciendo el esfuerzo de seguir adelante, mi corazón y todos mis sentimientos tuvieron más fuerza y se instalaron en Venezuela y la situación que está atravesando en este momento.

Me hice partícipe prestando mis espacios online para difundir información, hacer eco de las noticias que me llegaban y ayudar en lo que podía.

Sin embargo, con el pasar de los días mi desgaste emocional empezó a afectar mi cuerpo físico. Estaba de muy mal humor, cansada, desanimada, triste, brava, ¡muy brava!

Me descubrí apretando los dientes y cerrando los puños con mucha fuerza.

Y entonces me acordé de algo importantísimo en mi vida. Recordé mi defecto más grande: la ira.

¡Sí! Aunque hoy parezca mentira, esa es mi verdad.

Llevo muchísimos años trabajando para gestionar esta emoción que desde que nací ha tratado de gobernarme y con mucha dedicación he logrado mantenerla al margen de mi vida cotidiana.

Así que tuve que volver a parar y hacer silencio. Luego respirar, descansar y darme un chance para pensar con la cabeza fría.

Me llené de terror al darme cuenta que el odio había vuelto a intentar invadir mi ser. ¡Qué susto!

La frase de Murakami se asomó en el balcón de mis recuerdos.

¡Sí!, Esa frase que hace años salvó mi vida emocional, esa frase que me sostuvo y me ayudó a salir del pozo oscuro en el que había caído luego de una pérdida irreparable. La frase que da inicio a este post.

Entonces vine corriendo a revisar mis notas, esas que voy dejando por donde paso para no olvidarme nunca de quién soy ni de dónde vengo, y encontré esto:

“Hablando de sombras vamos descubriendo ese camino
que nos lleva de regreso a la esencia de nuestro ser.
Desde aquí parto mi recorrido para el encuentro
con mi propia sombra, esa que con el tiempo se ha ido alimentando
de condicionamientos impuestos por la familia y la sociedad.
Es increíble descubrir cómo desde pequeños se nos ha engañado,
pero lo que vale en este momento es haber recibido
la claridad para captar esta realidad.
Ahora no hay manera de parar este proceso de reencuentro
en el que poco a poco las capas acumuladas se van disolviendo
y la tranquilidad se abre paso y viene con todas sus fuerzas
a instalarse defendiendo nuestra verdad y esencia: EL AMOR.
Ya no habrá más heridas, sólo caricias para el alma

Lo escribí hace muchos años y ahora al reescribirlo puedo recordar cómo temblaban mis manos mientras lo hacía la primera vez.

El pedacito con el que he decidido quedarme esta vez es:

“Ya no habrá más heridas, sólo caricias para el alma”.

No voy a negar que sigo asustada, afectada, fastidiada, molesta y cansada emocionalmente, pero estancarme en esos sentimientos no va a aportar nada bueno a mi vida. Así que voy a dar la lucha.

Éste es mi propio proceso de transformación que está viendo la luz y tú estás siendo testigo de él. Gracias por acompañarme.

Ahora dime algo, ¿has sentido odio alguna vez? ¿cómo fue? Me gustaría saber tu experiencia. Espero tus comentarios.

2 Comments

  • Rosa Martinez posted on mayo 8, 2017 at 4:55 pm

    ¡Hola, Lédif! La ira es un sentimiento tan humano como destructor. Pero tú has tomado el camino correcto, enfrentarlo y tratar de encauzarlo de forma positiva. Sigo las noticias y sé lo que está pasando en Venezuela y es desgarrador. Comparto tu pena y tu desazón. Sin embargo, sé que eres una mujer muy valiente, de valores fuertes y de gran corazón. Esa ira no llegará hasta ti porque eres profundamente generosa y tienes un mensaje que dar. Extirpar el odio es una tarea titánica pero no imposible. Con este post ya has extirpado buena parte. Un beso enorme.

    Reply
  • Unknown posted on julio 10, 2017 at 8:52 pm

    Hola querida

    Aprender a vivir con nuestra sombra es parte de la luz que puede estar siempre encendida.

    No en vano la teoría de Carl Jung tiene tanta razón que al oír o leer sobre ella, muchos salimos corriendo.

    Pienso que cuando se toma consciencia de esa sombra, estamos en el camino de sanarla. Sé que no es un proceso fácil, yo me he visto envuelta quizás no en la ira, pero sí en otras emociones que nos han enseñado que no son tan positivas, pero fíjate, el tesoro, está en la sombra…sin ella no seríamos quiénes somos.

    Te mando un abrazo fuerte

    Reply
  • Leave a Reply