Blog, Crianza respetuosa, Maternidad, Puerperio y lactancia ¿Por qué mi bebé quiere vivir pegado a mí? mayo 3, 2017

Parece que cuando nos proponemos dedicarnos a un tema específico todo lo que pasa a nuestro alrededor se relaciona con el mismo.

Durante los últimos días he recibido muchísimas consultas de lactancia y la mayoría han sido de mamás quejándose desesperadas diciendo “mi hijo solo deja de llorar cuando está en mis brazos”.
Aunque es algo muy recurrente no dejo de asombrarme.

¿Por qué creemos que un bebé que pide brazos es un bebé con problemas o es una madre que está haciendo algo mal?

Es necesario que cambiemos los cristales con los que vemos el llanto de los bebés. En nuestra cultura nos han enseñado por generaciones que un bebé que llora es malcriado o manipulador y esto no es más que un grave error.

El llanto es un mecanismo biológico efectivo de supervivencia.

Cada vez más son las investigaciones que demuestran que el bebé está programado para la supervivencia y desde el principio de la gestación se está preparando para ella.

La doctora Carmela Baeza lo explica así en su libro Amar con los brazos abiertos:

«Las crías humanas necesitan dos cosas para sobrevivir tras el nacimiento: comer y estar vinculado a un adulto que lo cuide. Si logra esto, saldrá adelante. Así que la Naturaleza diseña al bebé para que sea capaz de lograr ambas cosas»

¡Qué bonito! Por afirmaciones como esa es que me dedico a esto.

Pero seamos sinceros, ¿Cuántos bebés al nacer reciben lo que esperan y necesitan?

En la mayoría de las instituciones médicas los bebés son separados de sus madres inmediatamente después del parto. La razón que dan es que hay que revisarlos, pesarlos, medirlos y hacerles estudios.

En algunos casos se han demorado hasta 24 horas para volver a juntar al bebé sano con su madre.

Vamos a imaginarlo por un momento. El bebé sólo conoce el ambiente del vientre de la madre, un lugar cálido, oscuro, donde se mueve al ritmo de ella, la escucha siempre que habla y donde puede comer cada vez que tenga hambre.

Entonces ocurre el nacimiento y en unos minutos su mundo ha cambiado completamente.

Ahora tiene manos encima que lo revisan y le toman fotos para la familia, está arropado en una manta sin poder siquiera mover las manos y los pies. Y lo más triste es que está solo.

¿Cómo nos sentiríamos nosotros?

Estoy segura que en algún momento hemos pasado por alguna situación que nos haya hecho sentir fatal. La diferencia es que siendo adultos contamos con herramientas para gestionar nuestras emociones.

En el caso del bebé, ¿qué puede hacer? ¡Llorar!

Sí, lo único que sabe hacer un bebé recién nacido para comunicar lo que siente, es llorar.

Lo que quiero mostrar aquí es que un bebé que llora no es sinónimo de enfermedad o malcriadez, ni tampoco es que siempre tiene hambre.

Un bebé que llora nos está diciendo que necesita algo, que está asustado, que no se siente seguro, que QUIERE los brazos de mamá para calmarse. Y todo esto es completamente natural.

El abrazo, el calor, el aliento, la palabra, el cobijo y la mirada que le ofrecemos a cada bebé, a cada niño, a cada persona, no sólo son parte del alimento que todos queremos recibir sino que son indispensables para crecer sanos y fuertes emocionalmente .

A ti que estás leyendo estas líneas, te pido un momento para reflexionar sobre este tema.

Vamos a darnos la oportunidad de ver el llanto de nuestros pequeños como la señal más preciada que podemos recibir para conocerlos, conectar con sus necesidades y ayudarles a llevar el día a día de la forma más amena posible.

¿Te animas?

Cuéntame lo que piensas, quiero saber sobre tus propias experiencias. Escríbeme que me encantará leer tu historia.

2 Comments

  • Rosa Martinez posted on mayo 8, 2017 at 4:49 pm

    ¡Hola, Lédif! ¡Cuánta sabiduría encierran tus palabras! Me cansé de escuchar que no se debe coger en brazos a los niños porque se malcrían.Afortunadamente siempre hice oídos sordos. Mi hijo está "malcriado a besos y a brazos" y es un bebé dulce, considerado y empático. Esta educación tradicional nos ha hecho mucho daño. Sin embargo, cada vez más madres son conscientes de lo importante que es atender a su bebé, no dejarlo llorar bajo ningún concepto y tomarlo en brazos todo el tiempo. Ojalá entre todas podamos construir un mundo más humano. Muchísimas felicidades por el post. Un beso enorme.

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  • Carla posted on junio 30, 2017 at 2:08 am

    Mi Lédif querida… Este post me cae tan "como dedo en el anillo".. JM esta pasando por uno de esos momentos en los que debo incluso llevarlo al baño conmigo, actividades sencillas como doblar la ropa se han vuelto una real maroma de circo y hasta soy experta en el deporte extremo de hacer algunos quehaceres con un brazo porque con el otro lo estoy cargando… Y si… A veces me cansa… Y también he ido a la clínica por dolores de malas posturas… También me han dicho que es "mi culpa por darle tantos brazos" pero, es mi bebe y no lo será por siempre, en este momento llora por absolutamente todo excepto cuando lo tengo en brazos, pero pienso darle tooooodo el amor besos y caricias que pueda, porque cuando sea grande quizás le de vergüenza que lo bese en público y me evite, así que le doy mi mejor cara a esta necesidad de él de estar junto a mi y aprovecho a darle de sobra amor para que crezca sabiéndose aceptado y feliz… No será por siempre un bebé… Todo pasa, menos el amor que le damos a nuestros hijos… Eso se queda en nuestra memoria y nuestro corazon

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